El hielo marino alcanzó nuevos mínimos históricos invernales en el Ártico

El pasado 22 de marzo de 2025 el hielo marino invernal en el Ártico alcanzó su nivel más bajo en su historia. Con este valor se superó el mínimo de 2017 y se consolida una tendencia a la pérdida de volumen de hielo en el norte.

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Cobertura de hielo en el Ártico comparada con la mediana del período 1981-2010. Imagen: NASA

La capa de hielo marino invernal en el Ártico alcanzó su nivel más bajo en su historia, alcanzando su máximo anual el 22 de marzo de 2025, según la NASA y el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo (NSIDC). Ese día alcanzó los 14,33 millones de kilómetros cuadrados. La extensión máxima se situó por debajo del mínimo anterior de 14,41 millones de kilómetros cuadrados en 2017, tal como indica Earth Observatory.

El mínimo de hielo en esta temporada 2025 resultó ser el más bajo desde que hay registros, consolidando una tendencia peligrosamente decreciente, que ahora parece mantenerse también en la Antártida.

En la oscuridad y el frío del invierno, el hielo marino se forma y se extiende por los mares árticos. Sin embargo, en los últimos años, se ha formado menos hielo nuevo y se ha acumulado menos hielo multianual. Este invierno continuó una tendencia a la baja que los científicos han observado durante las últimas décadas.

Para su análisis, los científicos se basan principalmente en los satélites del Programa de Satélites Meteorológicos de Defensa (DMSP), que miden la radiación terrestre en el rango de microondas. Los datos del DMSP se complementan con fuentes históricas, incluyendo datos recopilados entre 1978 y 1985 con el satélite Nimbus-7, operado conjuntamente por la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

Tendencia decreciente

El mapa que sigue más abajo muestra la extensión del hielo marino el 22 de marzo, día del máximo de 2025. Para determinar la extensión, los científicos proyectan observaciones satelitales del hielo marino sobre una cuadrícula y luego suman el área total de cada celda cubierta de hielo al menos en un 15 %. El contorno amarillo muestra la mediana de la extensión del hielo marino para marzo (1981-2010), mes en el que el hielo generalmente alcanza su extensión máxima.

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Tendencia comparativa anual de la extensión de hielo marítimo en el Ártico. Imagen: NASA

La mediana es el valor intermedio; es decir, la mitad de las extensiones fueron mayores que la línea amarilla y la otra mitad menores. A nivel subártico, muchas partes de la región registraron extensiones de hielo marino muy inferiores al promedio de 1981-2010 este invierno. Por ejemplo, durante la mayor parte de la temporada, prevaleció un bajo nivel de hielo en el Golfo de San Lorenzo, probablemente influenciado por las temperaturas cálidas del aire y la superficie del océano.

Los vientos terrestres, que pueden impedir la formación de nuevo hielo, también podrían haber contribuido. "Vamos a comenzar el próximo verano con menos hielo", declaró Linette Boisvert, científica especializada en hielo del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. "Esto no augura nada bueno para el futuro".

Mínimos históricos

La reducción del hielo en ambas regiones polares ha marcado otro hito: la cantidad total de hielo marino del planeta alcanzó un mínimo histórico. A nivel mundial, la cobertura de hielo a mediados de febrero de este año disminuyó en más de 2,5 millones de kilómetros cuadrados con respecto al promedio anterior a 2010. En total, a la Tierra le falta un área de hielo marino lo suficientemente grande como para cubrir todo el territorio continental de Estados Unidos al este del río Misisipi.

Pero en el sur las cosas también están mostrando una retracción. “Aún no está claro si el hemisferio sur ha entrado en una nueva normalidad con niveles de hielo perennemente bajos o si la Antártida está en una fase pasajera que volverá a los niveles anteriores en los próximos años”, dijo Walt Meier, científico especializado en hielo del NSIDC.

Desde 1978, los satélites han monitoreado el crecimiento y retroceso del hielo marino, y han detectado una disminución general del hielo marino ártico. Esta tasa de disminución se ha acentuado en el siglo XXI. En septiembre de 2002, la extensión mínima de hielo en verano fue la más baja desde 1979. Aunque el mínimo de septiembre de 2002 fue sólo ligeramente inferior a los mínimos anteriores, marcó el comienzo de una serie de mínimos históricos o casi históricos en el Ártico.